Amor y Cultura
Según los antropólogos materialistas, encabezados por Marvin Harris, las culturas se crean y evolucionan para que los pueblos se adapten a las condiciones materiales del entorno. Y cuando digo culturas, me refiero a todos los comportamientos sociales de un grupo, desde lo más básico, como por ejemplo lo que se considera comestible, hasta lo más etéreo, como el arte o las creencias religiosas (ellos hablan de división en estructura, infraestructura y superestructura). Así, la adaptación al medio puede ser una explicación factible de porqué en la India las vacas son sagradas, porqué en occidente los perros no se consideran comestibles, o de porqué la civilización Incas practicaba el canibalismo con sus prisioneros de guerra.
Todo esto, que puede parecer lógico para las cosas más básicas, más ligadas directamente con los recursos disponibles, adquiere un matiz más turbador cuando se aplica a la superestructura. ¿Es el arte el resultado último de una adaptación al medio material? ¿Lo es la religión? Aun peor, ¿podría ser que lo fuera incluso el amor?
De hecho, el amor de pareja, tal y como lo concebimos actualmente los occidentales, no es algo que haya existido siempre. Se cree que es un concepto que apareció en Europa durante la Edad Media. Y hoy en día existe todavía mucha gente en el mundo, que por su cultura o religión, no cree o no conoce el amor tal y como nosotros lo conocemos.
Así pues, es posible que el amor sea una creación cultural. Si analizamos los conceptos que habitualmente asociamos al amor (te puede llegar en cualquier momento, dura toda la vida, es más importante que la vida propia), podría llegar a deducirse que este concepto, esta creación cultural, apareció para ayudar a fomentar relaciones estables y duraderas, en una época y un entorno que eran propicios a todo lo contrario. ¿Instinto de supervivencia colectivo?
Ese concepto de amor romántico, estilo Romeo y Julieta, sigue muy presente en nuestros días. Pero la situación actual es muy distinta a la Edad Media. En ese sentido mucha gente afirma que esa es la causa de gran cantidad de desilusiones, frustaciones y relaciones fracasadas. Al ser las expectativas tan altas, al estar el concepto tan idealizado, el contacto con la realidad desemboca en frustración.
Es posible que estemos viviendo una especie de “desajuste cultural” del amor, y que realmente sea conveniente una revisión del concepto de amor para adaptarlo a nuestros días. No sé, todo esto me ha dejado un poco desconcertada. ¿Qué pensáis vosotras?